Manila, 3 sep (EFE).- El presidente de Filipinas, Benigno Aquino, asumió hoy, como jefe del Estado, la responsabilidad en la muerte de ocho turistas hongkoneses durante un secuestro en Manila el 23 de agosto, en una tragedia que ha puesto en entredicho la capacidad de la Policía y ha afectado a las relaciones con China.