Bogotá, 8 feb (EFE). Defiende la igualdad de género y la preservación del medioambiente, pero su promesa de posar desnuda si consigue un escaño en el Congreso ha colocado en el foco de la actualidad a la colombiana María Fernanda Valencia, convencida de que es la política de su país la que necesita un "destape".
Mientras miles de expertos en mercadotecnia política se estrujan la sien para escudriñar los secretos del éxito electoral, esta abogada de 42 años y ex viceministra de Turismo encontró la fórmula para dejar de ser un simple número desapercibido entre una larga lista de candidatos para las Legislativas del próximo 14 de marzo.
Más bien al contrario, ya que, bajo el estandarte de la igualdad entre géneros y la ecología, esta particular Juana de Arco colombiana es consciente de que para luchar en la arena política debe sacar todas sus armas, incluidas las de mujer.
Harta de la "doble moral" de la clase dirigente, basada -según sus palabras- en el "tapen, tapen, tapen", Valencia advierte de que la política colombiana es quien de verdad necesita un "destape" a la corrupción y a los cuestionables pactos y favores que la dominan.
Y es que una de las principales amenazas de cara a los próximos comicios es la compra de votos, el voto cautivo y otros delitos, por lo que el Gobierno colombiano impulsó hace una semana la Unidad de Reacción Inmediata para la Transparencia Electoral (Uriel).
En este sentido, la aspirante del oficialista Partido de la U asegura que su presidente, el ex ministro de Defensa José Manuel Santos, "respaldó clarísimamente" su arriesgada propuesta porque: "prefería que nos desnudáramos a que compráramos votos".
Aún así cree que, en caso de salir elegida, no pasará a la historia como "la parlamentaria del destape".
También la creación de un parque ecológico de 52 kilómetros en los cerros que rodean Bogotá, ya que "Colombia es muy rico en recursos naturales", contando con que es "el tercer país en biodiversidad del mundo" y es necesario crear conciencia social en este sentido.