EEUU-INMIGRACIÓN
28 de julio de 2010
México, 28 jul (EFE).- Decenas de campesinos pertenecientes a la Confederación Nacional de Organizaciones Sociales, Campesinas y Ejidales (CNOSCE) iniciaron esta mañana en México los actos de protesta en repudio a la Ley SB1070, promulgada en Arizona, cuya entrada en vigor está prevista para este jueves.
A unas horas de que la jueza estadounidense Susan Bolton acepte o no la constitucionalidad de esta polémica ley que convierte en delito ser inmigrante ilegal en ese estado, los primeros manifestantes pidieron un boicot a los mexicanos para que no consuman productos estadounidenses como signo de rechazo a esta norma.
Sergio de Alba, líder de la CNOSCE, que agrupa a 150.000 campesinos, explicó que en la jornada de protesta de hoy se repartirán boletines de propaganda para promover "la no compra de productos 'gringos' como una medida de protesta contra esta ley racista".
Este mediodía, anunció De Alba, entregarán un documento a la embajada de Estados Unidos en México para manifestar "su odio y rechazo" a la SB1070.
Mañana hay previstas más movilizaciones en las norteñas Ciudad Juárez (Chihuahua), Tijuana y Mexicali (Baja California), explicó a Efe Metelus Wilner, presidente del Comité Ciudadano de Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos (CCDNA).
Denunció la ausencia de una respuesta del Gobierno mexicano para defender a sus compatriotas pese a que la Cancillería anunció ayer que está preparada para protegerles en Arizona, independientemente de su condición migratoria.
Wilner aseguró que ayer llegaron a Baja California más de 2.000 mexicanos, deportados desde distintas partes de Estados Unidos, no sólo desde Arizona.
De Alba coincidió en que, según datos de las organizaciones estadounidenses antiinmigrantes, desde la semana pasada ese país "detiene diariamente a mil ciudadanos" de los cuales muchos son regresados a sus países.
La CNOSCE, comentó el activista, exigirá a México "la ruptura de relaciones diplomáticas con Estados Unidos" en caso de que la SB1070 -"una persecución y un acto de xenofobia en contra de los mexicanos y todos los indocumentados de habla hispana"- entre en vigor.
Mientras tanto, el gobierno del estado norteño de Sonora ya tiene listos siete albergues y prepara otros veinticinco para afrontar en los próximos días la posible deportación masiva de mexicanos.
El presidente del CCDNA teme que nada, ni siquiera una decisión contraria de la jueza Bolton, detenga a la gobernadora de Arizona, la republicana Jan Brewer, en su afán de aplicar la ley, y que otras parecidas se apliquen en otros puntos de Estados Unidos.
México, 28 jul (EFE).- La decisión de la juez estadounidense Susan Bolton de bloquear algunas de las partes clave de la ley antiinmigrante SB1070 de Arizona fue recibida con tibieza por los mexicanos que protestaron hoy ante la embajada estadounidense en México, quienes creen que "es una forma de alargar el problema".
La ley entrará mañana en vigor, como estaba previsto, pero sin sus apartados más polémicos: la obligación de los policías de comprobar el estatus migratorio de cualquier detenido y la de llevar siempre encima sus "papeles" de los inmigrantes.
El escepticismo eclipsó rápidamente la euforia inicial con la que acogió la noticia el centenar de personas reunidas frente al consulado para manifestar su repudio a la norma. Aunque algunos cambiaron el "Sí, se puede" que gritaban al principio por un "Sí, pudimos".
La decisión judicial "no es una solución al problema sino una forma de alargarlo", señaló Martha Sánchez Soler, del Movimiento Migrante Mesoamericano (MMM), quien hizo parte de la marea de gente en contra de la Ley SB1070 y a favor del boicot a los productos estadounidenses, y que tomó, con sus pancartas, la alambrada de la embajada estadounidense.
"Es una buena noticia pero aún no asegura si Estados Unidos retrocederá a la época de Hitler o avanzará a la democracia", explicó el dirigente del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) Saúl Escobar, a cuyas espaldas ondeaba una bandera estadounidense con la esvástica.
Mientras, en Arizona, la gobernadora republicana Jan Brewer calificó la decisión de "un pequeño sobresalto en el camino" de la nueva normativa.
Las deportaciones y las redadas seguirán separando familias, afirmó a Efe la destacada activista mexicana Elvira Arellano.
Ella vivió durante diez años en EE.UU., donde tuvo a su hijo Saúl, hasta que en 2007 fue deportada con una orden que le impide regresar en 20 años al país pese a que el pequeño tiene la doble nacionalidad.
"Hay muchos policías, como Joe Arpaio (alguacil del condado de Maricopa, conocido como 'el Sheriff más duro del Oeste'), que seguirán criminalizando a los migrantes, como lo han hecho durante años", aseveró Arellano.
Según la activista, son muchas las leyes de inmigración similares a la SB1070 que ya han sido implementadas o se preparan para hacerlo en otros estados, y los policías xenófobos "interpretarán las normas de acuerdo al ánimo que tengan, en función del aspecto de las personas", agregó.
"Ya se sembró el racismo en contra de nuestras comunidades", sostuvo también la mujer, quien estima que este año, bajo el mandato de Obama, las deportaciones desde EE.UU. podrían crecer hasta 400.000 casos.
Su hijo Saúl intervino en la protesta por videoconferencia desde Washington, donde intentará ser recibido por el presidente Obama.
Saúl está radicado en México, donde va a la escuela, pero su madre busca un futuro para él en EE.UU., donde goza, por ejemplo, de un seguro médico del que no dispone en México.
"Los sucesivos gobiernos mexicanos han violado nuestros derechos, porque hemos tenido que arriesgar nuestras vidas en el desierto y en el Río Bravo para buscar un futuro mejor. Preferimos ser pobres en Estados Unidos que en México", relató.
Finalmente, Arellano pronosticó que la resistencia de las familias de origen mexicano afincadas en Arizona continuará "hasta que la Ley SB1070 sea derrotada".
"Hemos aprendido que la lucha y la unidad es importante ya que, gracias a ellas, la juez quitó algunas partes que nos afectaban", manifestó.
Los manifestantes coincidieron en que el Gobierno mexicano, cuyo "trato abusivo" a los centroamericanos que cruzan el país también reprobaron, no está preparado para acoger a los deportados.
Además de la movilización frente a la embajada estadounidense, desde primera hora de la mañana una treintena de campesinos protestó junto a la estatua del Ángel de la Independencia.
Mañana se prevén manifestaciones en las urbes norteñas de Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez, y se habla de una marcha nacional en noviembre, para la que aún no se ha concretado fecha.